Crónica ROCK FEST BARCELONA del 5 de Julio de 2018

Publicado: 6 julio, 2018 en ROCK Noticias Novedades
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Ayer comenzó la quinta edición del ROCK FEST BARCELONA, un festival que se ha convertido en una de las referencias de Europa dentro del mundo del Rock y del Heavy Metal, y que este año, una vez más, está siendo todo un éxito tanto a nivel de cartel como de asistentes.

Desgraciadamente por problemas de agenda nos perdimos las actuaciones de los locales BORN IN EXILE y de los melódicos AMARANTHE, quienes bajo un sol de justicia y con Elize Ryd al frente dieron buena muestra de su mezcla de estilos, influencias y registros vocales gracias a su trio al micrófono.

Apenas pudimos ver un par de temas de TANKARD, los míticos germanos que con su Thrash Metal cachondo y divertido y clásicos como su “A Girl Called Cerveza” o “(Empty) Tankard” hicieron que el respetable levantara sus cervezas al aire. Y es que se me ocurren pocas cosas mejores que una cerveza bien fresquita para combatir el calor.

Erik Martensson y los suyos pusieron la primera nota de Hard Rock melódico de la jornada con ECLIPSE, un habitual ya del certamen que en la hora que estuvieron en el escenario descargaron mayoritariamente temas de sus dos últimas obras, como “Never Look Back”, “Blood Enemies”, la preciosa “Hurt” o esa composición tremendamente pegadiza que es “The Downfall of Eden”.

No olvidaron clásicos como “Wake Me Up” o la acústica “Battlegrounds”, así como “Runaways” que puso punto y final a su show. Magnus Henriksson demostró una vez más su elegancia a la guitarra y dejó claro el gran tándem que forma junto a Erik. No sería la última lección sueca que nos darían a lo largo de esta primera jornada, pero hicieron felices a los suyos a pesar de la hora y de la temperatura que reinaba en el recinto.

No nos moveríamos de la fría Suecia de la mano y el sonido de EVERGREY, con su Metal de tintes más progresivos al que la carpa Rock Tent no le hizo justicia, y es que la banda se merece un escenario mejor para desplegar todo el talento que tienen y que se define en temas como “King of Errors”.

Quien sí estuvo en los escenarios principales fue el mítico DEE SNIDER, repasando tanto su trabajo en solitario como su trayectoria en WIDOWMAKER y, sobretodo, en TWISTED SISTER. Puro Rock’n’Roll que con sus más de sesenta tacos defiende con una actitud y un estado de forma envidiable aunque para un servidor, no sea precisamente una debilidad.

Sin duda canciones como “Burn in Hell” y especialmente, dos cañonazos tan clásicos como míticos como “We’re Not Gonna Take It” (en la que no faltaron los gritos de “Huevos con Aceite” y extensas repeticiones de su estribillo) y “I Wanna Rock”, levantaron la ovación del respetable, literalmente, ya que muchos abandonaron sus cómodos aposentos a la sombra para sumarse a la fiesta.

Los británicos URIAH HEEP fueron los siguientes en saltar a escena y, en un tono más relajado y con una actitud tan sobria como elegante, su Rock progresivo sonó francamente bien, a pesar de ciertos problemas técnicos en su arranque. “Easy Livin'” marcó el final y se despidieron entre aplausos ocupando un lugar complicado en el cartel por su propuesta. Historia viva del Rock.

La maquina de hacer Heavy Metal, ACCEPT, no necesitó más de una hora para ganarse al público, y es que la banda son sin duda una apuesta segura para cualquier festival del género. Wolf Hoffmann domina el escenario como nadie junto a su inseparable guitarra y Mark Tornillo se ha ganado en apenas una década el cariño y el reconocimiento de sus fans tras la difícil tarea de reemplazar un icono como Udo.

Un concierto de los germanos es todo un ritual de riffs, melódicos solos de guitarra y estribillos poderosos, y es que tienen en su haber canciones como “Restless and Wild”, “Princess of the Dawn”, “Fast as a Shark”, “Metal Heart” o “Balls to the Wall”. Además a esto hay que añadirle cañonazos recién salidos del horno como “Teutonic Terror”. ¿Qué puede salir mal? Pues eso… nada.

Y lo mismo me valdría para definir a JUDAS PRIEST, ya con la noche como telón de fondo y con un gran disco bajo el brazo como es “Firepower”. En esta gira han decidido rescatar temas olvidados de su discografía como “Grinder”, “Sinner”, “Bloodstone” o “Freewheel Burning”, que funcionaron de forma desigual dentro del set pero hicieron las delicias de sus seguidores más veteranos, aunque algunos de estos cortes sean más desconocidos para los no tan afines a su extensa trayectoria.

Pero los británicos son una de las bandas más importantes del Heavy Metal y Rob Halford uno de los vocalistas más influyentes de la historia del Rock, y aunque obviamente ya no es un chaval, se defiende (y dosifica) francamente bien, y el simple hecho de enfrentarse a canciones tan exigentes como “Painkiller” ya merecen un respeto. Con la ausencia de Glenn Tipton a causa del maldito Parkinson, Richie Faulkner asume toda la responsabilidad escénica a la guitarra, aportando juventud y sangre fresca al poderío escénico de la formación, con Ian Hill tan sobrio como en él es costumbre, y con Scott Travis golpeando con fuerza y maestría su batería, con Andy Sneap cumpliendo en su papel secundario a la guitarra.

Los grandes clásicos sonaron tan bien como siempre, acompañando a una sencilla pero potente puesta en escena, y es que cortes como “Turbo Lover”, “You’ve Got Another Thing Coming” o “Hell Bent for Leather” desatan la locura y la admiración entre sus seguidores. Además, nuevas composiciones como “Firepower”, “Lightning Strike” o la poderosa y épica “Rising From Ruins” funcionan como un tiro dentro del repertorio. La sorpresa final vino marcada por la aparición de Tipton en el escenario para interpretar el bis formado por los míticos “Metal Gods”, “Breaking the Law” y “Living After Midnight”, mucho menos exigentes y que nos sirvió para disfrutar del maestro quizás por última vez ahí arriba. Todo un ejemplo de superación. Algún día nos tendrán que decir adiós y parece que el final está cada vez más cerca… hasta entonces sintámonos unos privilegiados.

Y llegaría el turno para uno de los grandes, OZZY OSBOURNE. El inimitable madman por excelencia disfruta de un gran estado de forma tanto vocal como físico, siempre para los parámetros que usaríamos para definir al bueno de Ozzy, y el de esta noche fue un notable ejemplo de ello. Una enorme cruz presidiendo el escenario para el ritual que nos tenía preparado, lleno de grandes hits y con unos músicos enormes acompañándole sobre las tablas, como Zakk Wylde a la guitarra o Tommy Clufetos a la batería, protagonizando sendos y extensos solos, entre otras cosas, para darle descanso al vocalista.

Ozzy no paró de saltar, animar al público y exigiéndoles griterío, al ritmo de canciones como la veloz “Bark at the Moon” o la sentida “Mr. Crowley”, que arrancaron el show, junto a otras míticas de la talla de “No More Tears”, “Shot in the Dark” o “Crazy Train”, sin olvidarnos de clásicos de BLACK SABBATH como “War Pigs” o la inmortal “Paranoid”. Historia viva del Heavy Metal, a la que tan solo algún momento vocalmente deslucido o un Wylde excesivamente desatado en algunos momentos le hicieron perder parte de dinamismo. Poco o nada le podemos reprochar a estas alturas.

Cerraríamos la velada con los suecos H.E.A.T sobre el escenario pasada la medianoche, con ese huracán de energía (y torrente de voz) que es Erik Grönwall al frente, casi todo el espectáculo exhibiéndose, nunca mejor dicho, a lo largo y ancho de la pasarela, regalándonos todo un catálogo de movimientos y posturas marca de la casa, y mezclándose con un público que a estas alturas ya no era tan poblado pero que estaba absolutamente entregado a la causa. Y no era para menos.

Clásicos de su primera época como “Late Night Lady” o “Beg Beg Beg”, se intercalaban con temas de su reciente “Into the Great Unknown”” como la cañera “Bastard of Society”, “Redefined” o la emotiva “Eye of the Storm”. La banda acompañó a la perfección en todo momento a su carismático líder, que ellos mismos comparan con lo que supuso para IRON MAIDEN la entrada de Bruce Dickinson, con Dave Dalone exhibiendo galones a las seis cuerdas y Jona Tee al teclado, ejecutando clásicos modernos como “Mannequin Show”, el himno “Tearing Down the Walls” o una “Living on the Run” que desató la locura entre sus seguidores. Energía tan absorbente para algunos como contagiosa para otros, que a base de Hard Rock melódico y potente y fuegos artificiales sirvieron para despedir una gran jornada.

Mañana más, aunque no sé si mejor. Aunque con nombres como LACUNA COILVIXENMÄGO DE OZSTRATOVARIUSDIMMU BORGIRHELLOWEEN con su reunión nos dan motivos más que suficientes para ser optimistas.

Texto: Lluís “DiMu” García

Fotos: Rock Fest Barcelona

Fecha y lugar: 5 de Julio, Can Zam, Barcelona

Promotora: RockNRock

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