Posts etiquetados ‘trivium’

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Ayer nos levantamos con la noticia de las primeras confirmaciones para la próxima edición del RESURRECTION FEST que se celebrará entre el 3 y el 6 de Julio de 2019 en la localidad de Viveiro.

Se espera un cartel con más de 100 bandas en 4 escenarios diferentes y nos informan de que las entradas saldrán a la venta el lunes que viene a las 11:00. En los próximas días se anunciaran todos los detalles y próximamente se irán desvelando más sorpresas.

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PRIMERAS CONFIRMACIONES:

Parkway Drive
(Only Show in Spain & Portugal in 2019 & 2020, 1st Full Production Show)

Trivium
(Only Show in Spain in 2019)

Testament

Kvelertak
(Only Festival in Spain in 2019)

While She Sleeps
(Only Show in Spain in 2019)

www.resurrectionfest.es

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Todo hacía indicar que se avecinaba una gran noche de Metal en la ciudad de Barcelona. TRIVIUM venían con un grandísimo disco bajo el brazo, “The Sin and the Sentence”, acompañados de dos grandes promesas como POWER TRIP y VENOM PRISON, y, por si todo esto fuera poco, con el cartel de sold out colgado en la entrada de la sala. Y no decepcionaron. Es más, entre los tres firmaron una excelente velada que dará mucho que hablar.

Los primeros en saltar al escenario con una puntualidad inglesa fueron británicos VENOM PRISON. Una banda con apenas unos pocos años de existencia, practicantes de un Death Metal con tintes Hardcore e incluso elementos progresivos, que con su primer álbum, “Animus”, vienen pisando muy fuerte dentro de la escena.

Una banda que sonó tremendamente compacta, sucia y bruta, como mandan los cánones, con su frontwoman y vocalista Larissa Stupar mostrando todo un registro de guturales y una actitud aplastante, pero al que aún les falta ese punto que da la experiencia para saltar a la primera línea. Con temas como “Abysmal Agony” o “Celestial Patricide” lo tendrán bastante fácil para satisfacer al público seguidor de lo extremo. Seguro que su actuación sirvió para captar un buen puñado de fans de cara al futuro.

A continuación llegaría el turno de POWER TRIP, que acaban de cumplir una década de vida en la que les ha bastado con un par de discos y varios EPs para ganarse a la audiencia. Thrash Metal de toda la vida fusionado con el Crossover más actual, que hacen de su puesta en escena un show aplastante. Como es lógico, la mayor parte del set la protagonizó su reciente “Nightmare Logic”, el cual os podemos asegurar que suena aún mucho más potente en vivo. Y eso, amigos míos, son palabras mayores. Si lo habéis escuchado sabréis de lo que estoy hablando.

Gran parte del protagonismo sonoro de la banda lo atesoran los incombustibles riffs de guitarra que Blake Ibanez y Nick Stewart ejecutan desde sus afilados instrumentos, aunque sería injusto no mencionar la pegada que imprimen desde la sección rítmica la pareja formada por Chris Whetzel y Chris Ulsh, al bajo y la batería respectivamente.

Ahí tenéis canciones como “Soul Sacrifice”, con la que abrieron la descarga, “Executioner’s Tax (Swing of the Axe)” o la propia “Nightmare Logic”, que alternaron con otros más antiguos como “Hammer of Doubt” o “Manifest Decimation”, con la que cerraron su turno. Destacar también a su cantante, Riley Gale, que no paro de saltar, moverse de un lado al otro del escenario, y quitarse y ponerse su inseparable gorra durante todo el show. Para ser justos, la etiqueta de “promesa” ya se les queda pequeña.

Y ahora sí, con el ligero retraso propio de los grandes grupos, y con el “Run to the Hills” de sus venerados IRON MAIDEN sonando (y cantado a pleno pulmón por los asistentes) a modo de introducción, los de Florida, TRIVIUM, saltaban al escenario dispuestos a comerse el mundo. Y lo hicieron. Hace más de una década que tuve la ocasión de verles encima de un escenario, precisamente abriendo para los británicos, y probablemente esta haya sido su mejor noche. Y es que como hemos dicho al principio de esta crónica, presentar en directo un disco del calibre de “The Sin and the Sentence”, quieras que no, les pone las cosas más fáciles a Matt Heafy y los suyos.

Arrancaron con el tema que da título a su última obra, y ya dejaron claro desde el primer segundo que esta no iba a ser una noche más. Ni por su parte, ni por la del público, que se entregó a favor de la causa sin ningún tipo de concesión. “Throes of Perdition”, “Betrayer” y “Ascendany”, iban cayendo sin piedad sobre nosotros como martillazos de auténtico Heavy Metal, y que una mayoritariamente joven audiencia, recibía con agrado entre circle pits, saltos y aplausos.

La siguiente sería uno de los mejores cortes de su reciente disco, “Server the Hand”, que define a la perfección esa inconfundible mezcla de Heavy, Thrash y Metalcore que tan bien ha conectado con el público. “Inception of the End” seguía repartiendo estopa, antes del único momento de pausa que ofreció su actuación, de la mano de una “Until the World Goes Cold” que en vivo funciona como un auténtico reloj suizo. Por cierto, el fichaje de Alex Bent a la batería me parece la mejor decisión que han tomado los americanos en mucho tiempo. ¡Qué máquina!

Retrocedimos más de una década en el tiempo para que los ecos de METALLICA resonaran en la sala al ritmo de “Becoming the Dragon”, en una de las pocas concesiones que nos brindaron de sus primeros trabajos. “Thrown Into the Fire” nos trajo de vuelta al presente, antes de que los primeros acordes de “Strife” fueran coreados por sus seguidores, que abarrotaban el recinto, firmando entre todos una preciosa estampa para su corte del repertorio del perfil más Heavy Metal clásico. “Caustic Are the Ties that Bind” precedió a los últimos apuntes de “The Sin and the Sentence”, con ese single en potencia que es “The Heart From your Hate”, que tan bien muestra su faceta más melódica y con Corey Beaulieu formando una brillante pareja a las seis cuerdas junto a Heafy. No tardaría en volver la tralla más salvaje con “Beyond Oblivion”, demostrando lo bien que se entienden la dupla rítmica del veterano bajo de Paolo Gregoletto y de la batería de Bent. Ojalá este line-up se asiente en el tiempo porque funcionan como una máquina perfectamente engrasada.

Turno del inevitable pero breve bis, tras el cual atacaron con firmeza con “Shattering the Skies Above”, corte que formó parte de la banda sonora del célebre videojuego de la franquicia “God of War” y que se ha asentado en sus repertorios en directo. Y no es de extrañar. Como tampoco lo es que un clásico como “Pull Harder on the Strings of Your Martyr” siga ahí, por muchos años que pasen. Rabia y melodía compactadas en una composición que enloqueció a la sala, también conscientes de que ya nos quedaba poco tiempo que compartir con la banda por delante, y que puso de manifiesto el gran estado de forma vocal en el que se encuentra Matt Heafy, siempre bien escudado por su inseparable Beaulieu en los coros y guturales.

Se hizo el silencio por última vez, con “Capsizing the Sea” de fondo, lo que venía a anunciar que era el turno de “In Waves”. Un tema que siempre me parece agridulce en su directo, ya que supone por una parte la locura generalizada de todo el público (con su clásica puesta en escena recibiéndola sentados antes del gran salto), pero por otra, ese amargo adiós que uno no quiere afrontar cuando está disfrutando de esta manera. Pero amigos, todo se acaba.

Y así, tres más de hora y media de la mejor versión de TRIVIUM, se despidieron de nosotros, no sin antes amagar en alguna ocasión la posibilidad de formar parte en una próxima edición del RESURRECTION FEST (¿primera confirmación no oficial?) y agradecer, una vez más, lo satisfactorias que suponen siempre sus visitas a la ciudad condal.

Personalmente hubiera agradecido un show algo más extenso, como considero que merece una banda con prácticamente dos décadas de existencia, y que seguramente nos habría permitido disfrutar de algún tema imprescindible más como “Silence in the Snow”, “Built to Fall”, “Down From the Sky” (¿¡Por qué!?), “Like Light to the Flies” o, por qué no, alguna concesión a su debut, “Ember to Inferno”. Ojalá noches como las de hoy les permitan dar ese paso definitivo, que parece resistirse quizás por sus irregulares anteriores últimos discos, a la primera fila del panorama metálico junto a los grandes clásicos que tanto adoran. Razones no les faltan.

Texto y fotos: Lluís “DiMu” García (Necromance)

Fecha y lugar: 8 de Abril, Sala Razzmatazz 2, Barcelona

Promotora: Route Resurrection

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Nuestros amigos de TRIVIUM editaron el año pasado su último trabajo “The Sin and the Sentence”, y como no podría ser de otra manera, vuelven a España para presentarlo.

En esta nueva gira Route Resurrection tendremos la oportunidad de verlos en compañía de dos bandas invitadas: Power Trip y Venom Prison.

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Serán tres fechas, ¡y estamos seguros de que volverá a ser un éxito!

Viernes, 6 de abril, Bilbao, Santana 27
Sábado, 7 de abril, Madrid, Barceló
Domingo, 8 de abril, Barcelona, Razzmatazz 2

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Nuestros amigos de Trivium acaban de poner a la venta su último trabajo “The Sin and the Sentence”, y como no podría ser de otra manera, vuelven a España para presentarlo.

En esta nueva gira Route Resurrection tendremos la oportunidad de verlos en compañía de dos bandas invitadas: Power Trip y Venom Prison. Serán tres fechas, ¡y estamos seguros de que volverá a ser un éxito!

Trivium-2017

Viernes, 6 de abril, Bilbao, Santana 27
Sábado, 7 de abril, Madrid, Barceló
Domingo, 8 de abril, Barcelona, Razzmatazz 2

Las primeras entradas saldrán en pre-venta el próximo miércoles 8 de noviembre a las 10:00 en forma de “VIP Experience”. Incluirán meet & greet con la banda, una copia firmada del nuevo álbum, un poster, un bolso de tela, una lámina VIP conmemorativa, y también acceso acceso prioritario al concierto y a la compra de merchandise. Para las entradas regulares, se pondrán a la venta el viernes 11 a las 10:00.

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Crónica y fotos de Lluís García Sola

Gran noche de Metal, en varios registros de sus variantes, la que nos esperaba a toda la audiencia que poco a poco íbamos a prácticamente llenar la sala barcelonesa Apolo, y es que cinco años son muchos sin recibir la visita de los americanos TRIVIUM. Como ya hicieran en su visita anterior, volvían bien arropados por dos bandas, aunque en esta ocasión con un regusto más agridulce, por lo menos para un servidor. Pero vayamos por partes.

Los primeros en hacer acto de presencia sobre el escenario fueron los ingleses de Birmingham SHVPES, formación encabezada por Griffin Dickinson. ¿Os suena el apellido? Efectivamente, uno de los hijos de Bruce Dickinson, vocalista de IRON MAIDEN, que al igual que su hermano Austin con AS LIONS, está de rabiosa actualidad. Poco que decir sobre su más que notable directo, presentando algunos de los temas de su álbum debut, “Pain.Joy.Ecstasy.Despair”, como “State of Mine”, “Skin & Bones”, “God Warrior”, o el propio tema que da título al disco. Pura energía con su mezcla de Rock, Metal e incluso cierto aroma Post-Grunge. Habrá que seguirles la pista.

A continuación llegaría el turno para los también británicos SIKTH, con su peculiar combinación de metal progresivo y Mathcore, bajo la influencia del sonido Djent. Quizás sea cosa mía, pero no acabaron de conectar con un público que venía dispuesto a dejarse llevar fácilmente, en parte por su gélida actitud e interacción con el respetable, o lo complejo de su propuesta musical. Ni la dupla vocalista Mikee Goodman/Joe Rosser con su ir y venir de un lado al otro del escenario terminaron de convencer (cierto es que las luces, a petición de la propia banda, ayudó demasiado) a pesar de la contundencia de temas como “Part of the Friction”, “Pussyfoot” o “Bland Street Bloom”.

Y con una puntualidad británica, a pesar de su nacionalidad estadounidense, se presentaron Matt Heafy y los suyos sobre las tablas, tras el preludio de IRON MAIDEN y su “Run to the Hills” sonando a todo trapo. Comenzaron aplastando al personal con la brutísima “Rain”, tras la que fueron ejecutando temas de toda su discografía como “Forsake Not the Dream”, la mítica “Down From the Sky” (hay que ver como invita este tema al headbanging) o la más reciente “Rise Above the Tides”, una de las pocas concesiones a su notable nuevo trabajo discográfico. Rematarían este primer tercio de actuación con “Entrance of the Conflagration” y con uno de los dos guiños a su mítico debut “Ember to Inferno” de la mano de “The Deceived”, en la que Matt demostró lo bien que se vuelve a encontrar en los registros vocales más guturales, perfectamente escudado por el agresivo acompañamiento de Corey Beaulieu y Paolo Gregoletto.

Bajarían las revoluciones con la melódica “Dying in Your Arms” y la más puramente heavy “Strife”, en la que el público no paró de corear las melodías marcadas por la dupla guitarrera formada por Matt y Corey. Resulta curioso que al primero se le viera más fatigado en los tonos más suaves, como si le faltara algo de aire en la respiración, aunque no fue suficiente para empañar una notable actuación. “Dusk Dismantled”, “Throes of Perdition” y la power metalera “Silencie in the Snow”, nos iban acercando hacia el imponente bloque final, que llegó tras la tormenta iniciada por la batería de Alex Bent (hay que ver el baile de percusionistas que llevan estos chicos en la presente década) con la ejecución del antiguo “Pillars of Serpents”. Una nueva vuelta al pasado más presente de su “Ember to Inferno”, con el que sorprendieron al mundo con un registro mucho más Thrash del que demostraron después o, especialmente, en la actualidad, habiéndose convertido en una banda más Heavy Metal que Metalcore, a pesar de la poca presencia de sus últimos trabajos en sus actuales sets.

Y de aquí al final prácticamente ni un segundo de respiro, a excepción de la introducción “Capsizing the Sea” que llegaría tras el único bis de la velada. Las veloces y demoledoras “A Gunshot to the Head of Trepidation” y “Pull Harder on the Strings of your Martyr”, clásicos donde los haya y temas que representan el porque muchos nos enganchamos a esta banda, solo se vieron interrumpidas por la melódica a la par que contundente “Until the World Goes Cold”. Un corte gélido y lento, pero que posee un riff de guitarra cortante como una cuchilla de afeitar gracias a la magia de Matt y Corey, al más puro estilo de los METALLICA de los que tanto beben. La locura llegaría bajo la batuta de “In Waves”, que tras tener a toda una audiencia que abarrotaba la sala agachados a los pies de los americanos, nos levantarían violentamente para desgañitarnos antes de despedirles como se merecen. Una gran noche de TRIVIUM, que les confirman como lo que son, una de las bandas de Heavy Metal más importantes de la actualidad, arrastrando a sus conciertos a un público variado en edad y gustos. Hasta pronto chicos.

Texto y fotos: Lluís “DiMu” García

Fecha y lugar: 17 de Marzo, Sala Apolo, Barcelona

Promotora: Route Resurrection

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