Posts etiquetados ‘power’

Nightwish-Barcelona-2018-07.JPG

Finlandia es uno de esos países europeos que nos han regalado y nos siguen regalando grandes nombres en la historia del Heavy Metal, y en esta cita se han juntado unos viejos conocidos con unos chicos que ya saben de que va esto y que demuestran día a día que tienen muchísimas ganas de comerse el mundo. Así que Barcelona se vistió de gala para recibirles en las mejores condiciones posibles y celebrar junto a ellos una gran noche. Y así fue.

Los primeros en saltar a escena fueron BEAST IN BLACK, una banda que con apenas un disco en el mercado ya se ha ganado una posición destacada en la escena y que tiene vida propia mucho más allá de las cenizas de BATTLE BEAST. Anton Kabanen dio con la tecla adecuada con el fichaje del vocalista Yannis Papadopoulos, quien se dio a conocer en youtube, reuniendo una formación que brilla especialmente en directo gracias a unos shows tan eléctricos como divertidos.

Dieron buena muestra de su “Berserker” con un inicio arrollador al ritmo de “Beast in Black”, a la que le siguieron temas como la melódica “Born Again”, la bailonga “Crazy, Mad, Insane” al más puro estilo ABBA en versión metálica, o finalizando su actuación con “End of the World”. Una banda perfectamente compenetrada sobre el escenario que disfruta y hace disfrutar a la que tan solo les faltó deleitarnos con “Sweet True Lies”, su nueva canción que formará parte de su próximo trabajo, “From Hell With Love”, que verá la luz el ya cercano año que viene.

Hacía ya tres años que no disfrutábamos de NIGHTWISH en la ciudad condal tras su paso por el ROCK FEST BARCELONA y toda una década desde que les tuvimos de gira propia, y eso se notaba en el ambiente. A todo esto hay que sumar alicientes como la poderosa voz de una ya afianzada Floor Jansen y un setlist que repasaba sus más de dos décadas de actividad discográfica, con algunos aciertos y otras más discutibles novedades. Pero vayamos por partes.

Un setlist que picotea en (casi) todas sus obras desde “Angels Fall First” hasta su más reciente “Endless Forms Most Beautiful” tiene mucho donde elegir, y tras una introducción instrumental de “Swanheart” a cargo del multi-instrumentista Troy Donockley, comenzaron por todo lo alto con dos de sus múltiples himnos, “Dark Chest of Wonders” y “Wish I Had an Angel”, ambos de su celebrado “Once”, que convirtieron un Sant Jordi Club con una más que notable entrada en toda una fiesta de metal sinfónico.

Aquello no nos dejaba prácticamente ni un segundo de respiro y se alternaban temas que funcionaban mejor con unos que obtenían una respuesta más moderada, incluyendo  canciones como “10th Man Down”, “Come Cover Me”, “Gethsemane”, “Élan”, “Sacrament of Wilderness” o “Dead Boy’s Poem”, con Jansen derrochando una imponente voz y una puesta en escena quizás más sobria, siempre perfectamente acompañada por el bajo del inimitable Marco Hietala y su potente registro vocal, siempre bajo la atenta mirada del líder en la sombra, Tuomas Holopainen escondido tras su omnipresente teclado.

“Elvenjing” sería la siguiente en sonar, aunque no tardarían en acompañarle una lista de temas que se veía ampliada con la incursión de “Elvenpath”, “I Want My Tears Back” que hizo bailar y saltar al respetable, “Last Ride of the Day” en la que nos subimos en la vertiginosa montaña rusa que se podía ver en la enorme pantalla que dominaba el escenario o una “The Carpenter” que supuso un pequeño respiro y quizás uno de los momentos menos brillantes de la noche. Han apostado fuerte por un setlist especial y muy diferente del habitual y eso puede provocar ciertos altibajos.

Quedaba noche por delante y “The Kinslayer” fue el perfecto preludio para una potente “Devil & the Deep Dark Ocean” en la que brillaron la eléctrica guitarra del pequeño gran Emppu Vuorinen y la veloz batería de Kai Hahto, entre efectos de pirotecnia y un fuego que no paraba de emerger des del escenario, firmando un espectáculo visual del más alto nivel. No podía faltar “Nemo” o la agresiva “Slaying the Dreamer” antes de dar paso a dos composiciones de lo más extensas como “The Greatest Show on Earth” y “Ghost Love Score” que, en términos generales, dejó más que satisfechos a sus seguidores más fieles aunque pudiera sorprender a los más novatos del lugar.

Es innegable que después de tantos años en la carretera una banda como NIGHTWISH apueste tan fuerte por un show de dos horas repletos de temas poco o nada habituales en sus repertorios, grandes rescatados o un buen puñado de sus mayores éxito, pero se echaron en falta muchos de estos últimos y, puestos a repasar su discografía, resulta difícil entender como ha podido caer en el olvido un disco como “Dark Passion Play”. No siempre llueve a gustos de todos pero no cabe duda de que fue una gran noche para el Heavy Metal en Barcelona.

Texto y fotos: Lluís “DiMu” García / Agnès García

Fecha y lugar: 1 de Diciembre, Sant Jordi Club, Barcelona

Promotora: RockNRock

weblogo

 

Anuncios

warcry-barcelona-2018-01.JPG

Las ganas de ver a WARCRY en Barcelona presentando su “Donde el Silencio se Rompió…” eran innegables y es que después de girar por gran parte del país e incluso Sudamérica por fin le llegaba el turno a la ciudad condal. Así que era lógico encontrarnos una Sala Razzmatazz llena prácticamente hasta los topes para recibir a Victor García y los suyos, una máquina de heavy metal que se sitúa en lo más alto del panorama nacional.

Dos horas y media de auténtico show con su último disco como gran protagonista pero que recorrió casi todos los grandes éxitos de su dilatada discografía. Son pocas las bandas capaz de ofrecer una actuación tan extensa sin que el ritmo y la intensidad de esta se resista, pero no cabe duda de que la asturiana son una de ellas, con la complicidad de un público que no paró de cantar, animar y saltar en todo momento.

Clásicos como “Nuevo Mundo”, “Contra el Viento”, “Coraje” o “Cobarde”, con esa reivindicación de uno de los grandes males de nuestra sociedad como es la violencia de género, se fusionaban con nuevas composiciones de la altura de “Cielo e Infierno” o la potente “Rebelde”, cuyo estribillo resonó con inconmensurable fuerza por todo lo alto y largo de una sala absolutamente rendida a sus pies.

Tanto Pablo como Roberto García, guitarra y bajo respectivamente, saben escudar al frente del escenario a su querido vocalista, y la agresividad controlada de “Huelo el Miedo” desató la locura entre sus fieles seguidores antes de encarar ese gran himno que es “Quiero Oírte” y que Victor cantó con pasión y fuerza, regulándose la voz a lo largo del concierto para poder aguantar el tipo hasta el final. Si su visita hace unos años en el Sant Jordi Club nos dejó extasiados la de esta noche no iba a ser menos.

El omnipresente teclado de Santi Novoa tuvo su momento de lucidez al ritmo del clásico de Beethoven “Para Elisa” que derivó en una intensa “Ardo por Dentro”. Siguieron con un amago de “la mejor balada de la historia” que nos pilló desprevenidos ante el ataque de “Odio”, con Rafael Yugueros marcando enérgicamente el compás desde su batería. Curiosamente los niños que allí se daban cita tuvieron su protagonismo con los músicos intercalando con ellos e incluso con un pequeño afortunado saltando al escenario en compañía de Pablo y su guitarra. ¡Heavy metal para toda la familia!

Era justo tomarse un pequeño descanso, especialmente vocal, así que hubo tiempo para los guiños a grandes clásicos de la historia del rock como Black Sabbath, Dio o Metallica, antes de seguir dando guerra a ritmo de toda una declaración de intenciones como “Así Soy”, “Devorando el Corazón”, “Tú Mismo” o la aclamada “El Guardián de Troya”. Eso sí, el momento de mayor clímax de toda la noche llegó de manos de “Hoy Gano Yo”, en la que la entrega del público ya no conocía límites y que sirvió de fin de fiesta para uno de esos conciertos que te dejan una enorme sonrisa entre gotas de sudor.

Por fin se resarcieron de la descafeinada y mejorable actuación que les vimos por estas tierras en aquel Rock Fest Barcelona de hace tres años, completando un show de WARCRY en estado puro reivindicando el sonido del mejor heavy metal. Ojalá una banda de su magnitud y calidad tuviera un escenario y una puesta en escena más espectacular y acorde a su estatus, pero lo compensan dejándose la piel y ofreciéndonos una duración y una intensidad a la altura de muy pocos nombres. Y no solo del ámbito nacional. ¡Al final ganamos todos!

Texto: Agnès Garcia

Fotos: Lluís “DiMu” García

Fecha y lugar: 10 de Noviembre, Sala Razzmatazz, Barcelona

Promotora: RRS Promo / Eclipse Group

weblogo

 

rapshody.jpg

RHAPSODY OF FIRE comienzan una nueva saga con su próximo disco de estudio.  Ya está listo y apenas faltan unos dias para su lanzamiento. Pero la banda no puede esperar a revelar su próximo tour presentación.

La banda, con Giacomo Voli a las voces y al que ya hemos podido escuchar cantando “Distant Sky” en redes, no puede estar más orgullosa de presentar su nuevo disco.

Los dias 21 y 22 de Febrero tendremos a la leyendas del Heavy Metal y el Power italiana visitando Barcelona y Madrid en un disco que, ya nos prometen, será épico. Además, han contando de nuevo con Christopher Lee para narrar una nueva narración que estará incluida en el nuevo disco. Realmente, algo mágico.

Y como no, ¡jamás faltarán sus grandes temas de discos como “Symphony of Enchanted Lands”! ¡No puedes faltar a la cita!

rhapsody_web.jpg

RHAPSODY OF FIRE

Jueves 21 de febrero, 19:30 hrs.
Sala Bóveda (Barcelona)
Anticipada:  20€ / Taquilla: 25€
Viernes 22 de febrero, 19:30 hrs.
Sala Caracol (Madrid)
Anticipada:  20€ / Taquilla: 25€

Venta de entradas:

16 de noviembre desde las 12:00h en http://www.ticketmadness.es y http://www.ticketmaster.es, Fnac, Carrefour, Halcón Viajes y comercios asociados.

weblogo

Haggard_Razzmatazz 2_Barcelona_09.JPG

El pasado sábado vivimos en la ciudad condal la primera edición del DAMASK METAL FEST en una sala Razzmatazz 2 que ya a primera hora de la tarda presentaba una notable entrada que fue mejorando con el paso de los minutos. Un evento encabezado por los alemanes HAGGARD, que hace más de una década que no pisaban nuestros escenarios, y acompañados de hasta tres bandas más que formaban un completo cartel para casi todos los gustos dentro del género metálico.

De fiesta con CELTIBEERIAN

Los encargados de abrir fuego fueron CELTIBEERIAN con su folk metal fiestero, su declaración de amor a la cerveza y la intención de convertir aquello en una divertida fiesta. Y vaya si lo consiguieron. Actitud y buen rollo con melodías instrumentales, épica y una riqueza instrumental inyectada por sus violines, gaitas y sonidos celtas. El sonido fue mejorable pero supieron ganarse al respetable.

Nos venían a presentar temas de su último disco, “Deiwos”, bien representado en su repertorio en el que no escatimaron en otros más clásicos que probablemente fueron los que más expectación levantaron. Nos animaron a cantar, a saltar y a levantar nuestros vasos cargados de bebida con “Fear My Beard”, “Looking For Beer” o “The Booze Song”, e incluso se permitieron cierto guiño a nuestro querido Bob Esponja. ¡Así se comienza una fiesta amigos!

La épica de DRAGONLAND

El relevo lo tomarían los suecos DRAGONLAND y su power metal de corte épico que a pesar de que nos tienen algo abandonados en cuanto a lanzamientos se refiere, ya que su último trabajo, “Under The Grey Banner”, se remonta al 2011, nos dejaron más que satisfechos con su velocidad, melodías y energía. Jonas Heidgert, su vocalista, no paro de animar ni un momento y regalarnos todo un repertorio de agudos que se anteponían a un sonido instrumental al que le faltaba un punto de potencia.

Aún así demostraron que tienen un buen puñado de temas con los que satisfacer a un público ansioso de power con temas como “A Thousand Towers White”, “Supernova” o “Cassiopeia”, cerrando su aproximadamente una hora de actuación con una versión que todos reconocimos sin problema, “The Neverending Story”. ¿Quién no ha crecido con esa melodía? Como dato curioso destacar que había algún despistado que no se había enterado del cambio de orden en el cartel y se perdieron a nuestro representante nacional del festival. Una pena.

Reina la oscuridad de DRACONIAN

No nos movíamos de las tierras suecas pero cambiamos completamente de registro aminorando la velocidad y aumentando la intensidad con el doom gothic metal de DRACONIAN. Nada que reprochar a la banda pero quizás el cambio fue algo brusco para algunos de los allí presentes, con unos ritmos más densos, gélidos y profundos, comandados por los registros guturales de Anders Jacobsson y el toque femenino y melódico de Heike Langhans.

Su última obra, “Sovren” tuvo un peso muy importante en el set con temas como “Stellar Tombs” o “Heavy Lies The Crown”, cerrando la actuación con “Dishearten”, pero hubo tiempo para realizar paradas a lo largo de su discografía con cortes como “The Last Hour Of Ancient Sunlight” o “Bloodflower”. El sonido general seguía presentando algunos problemas técnicos que no pudieron, eso sí, eclipsar lo que estaba siendo una notable primera edición del evento.

Sabor neoclásico a cargo de HAGGARD

Y llegó el momento de los protagonistas de la noche, con HAGGARD subidos al escenario, aunque tuvieron que retrasar considerablemente su show por unos problemas técnicos que se negaban a abandonar su suerte. Eso sí, Assis Nasseri, su frontman tiró de buen humor y paciencia y nos amenizó la espera con algunos guiños de guitarra al “One” de METALLICA para que el ánimo de la audiencia no se viera resentido, acompañado de un buen puñado de músicos con violines, flautas o teclados poblando prácticamente la totalidad del escenario.

Arrancaron en formato acústico al compás de “A Midnight Gathering” que empalmaron con “Of A Might Divine”, poniendo de manifiesto su amor por los ritmos barrocos y sabor clásico que se fundían con la fuerza y energía propia del metal. Un duelo de metal sinfónico entre guitarras y cuartetos de cuerda que tanta personalidad imprimen a su sonido dejándonos por el camino algunos de sus temas más clásicos como “Tales Of Ithiria”, “Upon Fallen Autumn Leaves” o un “The Final Victory” que fue gratamente recibido por un público que le echaba de menos por estas tierras.

El retraso provocó que tuvieran que acortar levemente su repertorio pero los alemanes aún tuvieron tiempo de regalarnos un tema como “Seven From Afar”, el cual formará parte de su próximo trabajo de estudio titulado “Grimm” y que, como su nombre indica, estará inspirado en las célebres historias de tales hermanos. El punto y final lo pusieron con “Per Aspera Ad Astra”, sin duda uno de los momentos más álgidos de su actuación, que subo a poco por culpa de los problemas técnicos que sufrimos gran parte de la velada y que dejó algo insatisfechos a su público.

No es facil emprender la aventura de organizar un festival en nuestro país, por pequeño que sea, pero esta primera edición del DAMASK METAL FEST aprobó con buena nota gracias a un cartel de lo más variado repleto de calidad que supo congregar a centenares de aficionados a los diversos géneros del metal. ¿A mejorar? Sin duda alguna el sonido general, algo de lo que estamos convencidos de que sus organizadores habrán tomado nota para una, esperemos, segunda edición que vuelva a congregar un buen puñado de nombres a su cartel. ¡Hasta la próxima edición!

Texto y fotos: Lluís “DiMu” García

Fecha y lugar: 3 de Noviembre, Sala Razzmatazz 2, Barcelona

Promotora: Damask Events

weblogo

avalanch-barcelona-25

Para hablar de Avalanch nos tenemos que remontar veinticinco años atrás en el tiempo en los parajes de Asturias, donde un joven guitarrista llamado Alberto Rionda crearía la que iba a ser (y es) una de las bandas más importantes del heavy metal nacional.

El resto de la historia ya la conocéis, con obras imprescindibles en su discografía como “Llanto de un héroe” o “El ángel caído”, otras que marcarían nuevos caminos a seguir como “El hijo pródigo”, e incluso algún episodio fallido o extraño como “Malefic Time: Apocalypse”.

No es casual que tras este último anunciaran un parón indefinido que les traería de vuelta un lustro después con una formación espectacular y de tintes internacionales bajo el nombre de “Avalanch All Star Band”, con su compañero de “Alquimia” Israel Ramos a la voz, y muy bien escudado por músicos como el bajista Magnus Rosén o el batería Mike Terrana. Sin olvidarnos de Jorge Salán a las seis cuerdas y José Paz a los teclados. Puesto este último que hoy ocupa Manuel Ramil.

Y así llegamos a la última parada de su gira celebrando la regrabación del quince aniversario de “El ángel caído”, aunque tras la cancelación del pasado año ya hemos disfrutado de un nuevo trabajo de la banda, esta vez en directo, que lleva por título “Hacia la luz”. Dado estos acontecimientos nada podía fallar esta noche… y no lo hizo.

Ante la ausencia de unos teloneros que abrieran la velada y amenizaran la espera del plato principal, Avalanch optó por saltar al escenario con una puntualidad envidiable y desgraciadamente poco habitual, con Alberto Rionda grabando al respetable go pro en mano y con las primeras notas de “Santa Bárbara” saliendo de su guitarra. Un arranque que se fundiría a su vez con los primeros compases de “Hacia la luz”, ya rodeado de músicos.

La gente se vino arriba ya en “Tierra de nadie”, la cual no pararon de cantar y corear al unísono con la preciosa, delicada y muy técnica voz de Israel Ramos. Tablas no le faltan, como ya demostrara en Amadeüs o Alquimia, y pese a su juventud, ha asumido con frescura y talento su papel protagonista en la primera línea. La extensa y densa “El ángel caído” seguiría con la fiesta, con performance incluida, que lograría uno de sus momentos más climáticos al ritmo de la mítica “Xana”. Todo un clásico.

Interpretar un álbum al completo y en orden en vivo siempre supone un riesgo, pero este se minimiza cuando lo que tienes entre manos es una obra tan impecable como la que nos ocupa. “Corazón negro” dio buena muestra de ello, con Alberto Rionda y Jorge Salán desafiándose a base de solos de guitarra siempre bajo las miradas cómplices que se dedicaban y que ponían de manifiesto la innegable química que existe entre todo el sexteto.

Los primeros versos de “Delirios de grandeza” rebotaban en una Razzmatazz 2 prácticamente a rebosar con Israel como maestro de ceremonias y levantando a unos seguidores entregados totalmente a la causa. Bajarían las revoluciones con el abrazo melódico de “Antojo de un Dios” que, eso sí, mantuvo la intensidad del show inquebrantable bajo el amparo del emotivo abrazo con los que nos arropaba el teclado de Manuel Ramil.

Llegaría el turno de que Mike Terrana se hiciera con el protagonismo absoluto golpeando con su fuerza característica y precisión quirúrgica una sufrida inmensa batería para el deleite de la audiencia. Esta fuera de toda discusión que estamos ante una bestia, un animal, aunque he de reconocer que me faltó cierta variedad en su ejecución y me sobró, como suele ser habitual, algo de tiempo. Pero al finalizar le vimos luchar con una colchoneta playera con forma de cocodrilo y celebrar junto a los suyos el final de la presente gira. ¡No está mal!

Y así llegamos al cierre del disco y de la primera parte del concierto, no sin antes interpretar un pequeño guiño a Queen y su “Another one bites the dust” al compás del bajo de un siempre sonriente Magnus Rosén. ¡Qué feliz es este hombre siempre sobre el escenario! Un preludio que culminaría con una imponente y majestuosa “Las ruinas del Edén” que evidenciaba el excelente estado de forma por el que pasa la formación.

Alberto e Israel se presentaron solos ante el peligro (bendito peligro) para ofrecernos un pequeño set acústico que entre confidencias, bromas y complicidad, nos dejó por el camino “El príncipe feliz” y “Cambaral”, a las que le seguiría la irrupción del solo de Manuel que anunciaba una celebrada “Vientos del sur”. Me gustaría destacar la energía y calidad que ha inyectado la llegada del nuevo vocalista al que tan solo le echo en falta en algún momento un poco más de rasgado y agresividad en su registro.

Volvería la electricidad como compañía de “Papel roto”, con la aparición de Carmen Xina, cantante de Oker, sobre el escenario formando un dúo vocal tan dispar como bien avenido, levantando una vez más a los suyos. Poco le tuvo que envidiar la pegadiza “Alas de cristal” a juzgar por los rostros de felicidad, cánticos y expresiones corporales del público. Estaba siendo una gran noche y eso se respiraba en el ambiente.

Si minutos atrás el protagonismo se lo llevó el bueno de Mike esta vez le tocaba el turno a Magnus, todo un portento encima de un escenario y que demostró, por sino había quedado claro ya, su impecable técnica al bajo. Quizás el problema fue la excesiva duración del solo, al que por otro lado no hay nada que objetar, y que les permite cierto descanso al resto de músicos a la vez que sirve de momento personal de lucidez e interacción con sus seguidores para cada uno de ellos. Al fin y al cabo estamos ante una all star band, ¿no?

Se acercaba el inevitable final pero aún tuvimos tiempo disfrutar de una nueva colaboración, esta vez de la mano de la voz de Pedro Guijarro y la guitarra de Toni Sánchez, ambos de la formación catalana Regresión que, he de reconocer, es una de mis espinitas clavadas ya que nunca les he visto en directo. Algo que pienso remediar lo antes posible. Israel y Pedro aparecieron en el foso para hacer cantar y hacer cantar a los suyos al compás de la preciosa “Lucero”. Poco más que añadir.

Y la guinda del pastel la puso la velocidad y la caña de una inmortal “Torquemada”, un caballo ganador que hizo vibrar y disfrutar a los centenares de personas que allí nos dimos cita. Heavy metal en estado puro con unos riffs de guitarra ejecutados, nunca mejor dichos, por un Alberto y un Jorge en estado de gracia imprimiendo una agresividad y crudeza que en ocasiones echo en falta en sus composiciones. Cuestión de gustos supongo.

Se me ocurren pocas formas mejores de acabar una gira y Avalanch nos quitaron, y probablemente a ellos también, esa espinita clavada que teníamos de su última no visita. Dos horas repasando el que quizás sea su mejor disco, “El ángel caído”, acompañándole de grandes clásicos y con una formación integrada por seis músicos de primerísimo nivel, y lo que es aún más importante, con una complicidad y química entre si que se transmite y contagia de forma recíproca con su público. Ahora tan solo queda esperar que nos depara el futuro.

Texto y fotos: Lluís “DiMu” García

Fecha y lugar: 30 de Septiembre, Sala Razzmatazz 2, Barcelona

Promora: Damask Events

weblogo